Cuando yo estaba terminando sexto grado, allá en los últimos días de 1990, no escuchaba música, o escuchaba lo que ponían mis viejos en su antiguo Geloso: Palito Ortega, Sandro, Leonardo Favio y alguna que otra cosa medio rockera como Creedence o Los Beatles. Con mis compañeros estábamos festejando que al año siguiente íbamos a ser los más grandes, malosos y únicos dueños del turno tarde de la escuela: los demás séptimos estaban a la mañana. Casi todos habían llevado casetes para que escucháramos música, en ese momento lo tropical -Ricky Maravilla, Alcides, Adrian y los dados negros, entre otros- estaba a full, así que la cumbia sonaba todo el tiempo. Uno de mis compañeritos, el que era más avispado y tenía amigos grandes, cayó con un casete que apenas lo puso nos shockeo a todos, porque en la primera canción decía “…y nosotros dos cojemos”. DECÍA COJEMOS!!!!!!!!!!!!
• Che enano, como se llama eso?
• Attaque 77
Esa navidad le rompí las bolas a mi viejo para que me regale un disco, el primer disco de vinilo que iba a tener en mi vida. Yo quería ese disco que decía “cojemos”, pero no, mi viejo vino con el segundo disco de Attaque, se llamaba El Cielo Puede Esperar, y todavía lo tengo, hecho mierda y super rayado, pero lo tengo. Este año ese disco que hizo que yo no escuchara cumbia y ame el punk rock cumple 25 años. Son muchos y me hacen pensar, todo el tiempo, en lo grande que estoy.
Yo me iba a la casilla que teníamos en el fondo del terreno, donde estaba el combinado gigante que nos había regalado una tía, y me pasaba horas encerrado escuchando ese disco y gritando esas letras que no comprendía del todo bien y, muchas veces, ni siquiera entendía la pronunciación correcta y cantaba alguna palabra que en realidad Ciro no decía.
La primera que pude cantar entera y de memoria fue la canción número tres del lado A, “Tiempo para estar”, pero mi favorita siempre fue “Vuelve a casa” la última del primer lado del disco.
Al año siguiente ese disco y esa banda explotaron por una canción a la que yo no le había dado mucha bola al principio, hasta que un programa de televisión, conducido por un joven y duro Mario Pergolini, terminó llevando su nombre. La banda termino odiando esa canción y no la tocaron en vivo durante años. Mi fanatismo trepó hasta las nubes, lo único que hacía todo el día era escuchar ese disco.
Ya en el ‘92 Hacelo x Mí (el programa y la canción) nos rompía las pelotas a todos, pero yo seguía amando a Attaque y me enteré que iban a tocar cerca de mi casa, en un boliche para chetos. Yo estaba en el primer año de la secundaria y por vicisitudes de la vida, y diferencias musicales, me había quedado sin amigos en el barrio. Estaba solo y quería ver a Attaque, así que no tuve mejor idea que hacerme “tarjetero” del boliche para poder entrar gratis. Obviamente no pude entrar, ni gratis ni pagando, porque no tenía un mango, y fuí un verdadero fracaso como tarjetero en las pocas semanas que duró mi incursión por la “chetez”.
Hace 25 años, por suerte, ese disco cayó en mis manos y, realmente, me cambió la vida. 25 años de felicidad punk rockera.
El cielo puede esperar es el segundo álbum de estudio de la banda argentina de Punk rock Attaque 77, publicado en 1990 por Radio Trípoli. Este es uno de los discos más exitosos de la banda. La canción más difundida del disco fue «Hacelo por mí». También contiene otras tres canciones que son himnos entre los seguidores de la banda: «Espadas y serpientes», «El cielo puede esperar» y «Donde las águilas se atreven».
Producido por Juanchi Baleiron y grabado entre agosto y septiembre de 1990 en Estudios Aguilar. La presentación del disco fue en el estadio Obras el 5 y 6 de octubre de 1990, llegando a ser el primer disco de Oro en su corta trayectoria.
Lado A
1 El cielo puede esperar
2 Más de un millon
3 Tiempo para estar
4 Solo por placer
5 Vuelve a casa
Lado B
1 Espadas y Serpientes
2 Un momento de meditación
3 Hacelo por mi
4 No te pudiste aguantar
5 Donde las águilas se atreven
Ciro - Voz
Mariano - Guitarra y coros
Chino - Bajo y coros
Chito - Batería



0 Comentarios